Los galácticos (término en español, refiriéndose a superestrellas cómo apodaron los aficionados al equipo consagrado que estuvo durante la presidencia de Florentino.
Durante su mandato, compró al menos un galáctico cada verano.
Inicialmente, ese término, se utilizó para enfatizar la grandeza de contratar jugadores superestrellas junto con jugadores ya asentados en el equipo.
El término tuvo connotaciones negativas, ya que bajo la percepción de los medios, creían que la política en el Real Madrid no había logrado los niveles de éxito esperados.
ORÍGENES
Aunque el término se popularizó en la década de 2000, los orígenes de la política galáctico se remontan a las décadas de 1950 y 1960, cuando la política fue fundada por el presidente del club Santiago Bernabéu.
Fichó a varias estrellas ya consagradas en el ámbito futbolístico de aquella época, como Alfredo Di Stéfano, Ferenc Puskás, Raymond Kopa, José Santamaría y Francisco Gento. Este período de compras permitió al Real Madrid disfrutar de su mejor época de dominio, ganando 12 campeonatos de La Liga y seis Copas de Europa.
La política de fichajes de los Galácticos se contrastaba con la época de la Quinta del Buitre de finales de los 80. Esto vio al Real Madrid jugando un estilo de fútbol más físico y menos atractivo, y tuvo un mayor énfasis en producir jugadores locales como Sanchís y Míchel. Este período permitió al Real Madrid disfrutar también de éxitos nacionales y europeos, ganando cinco campeonatos de La Liga y dos Copas de la UEFA.
PRIMERA ERA GALÁCTICA
La primera era galáctico se considera sinónimo de la presidencia de Florentino Pérez entre 2000-2007, desde el fichaje de Luís Figo en 2000, hasta la marcha de David Beckham en 2007.
Aunque el Real Madrid ya había ganado dos Copas de Europa en 1998 y 2000 bajo la presidencia de Lorenzo Sanz, Sanz perdió su reelección ante Pérez. Pérez ganó prometiendo una nueva política de fichajes agresiva y nuevos fichajes costosos, en particular, Luís Figo de los rivales del Barcelona.
Florentino vendió el campo de entrenamiento del club por 480 millones de euros, lo que permitió al Real liquidar deudas y construir un complejo de entrenamiento a un precio de coste.
Después de la compra de Figo por 62 millones de euros, una transferencia de récord mundial, Pérez buscó comprar al menos un jugador superestrella de clase mundial cada verano.
El récord se batió un año después con la compra de Zinedine Zidane a la Juventus por 75 millones de euros. Tras una demanda de integración juvenil en el equipo, que coincidió con el nombramiento de Vicente del Bosque, la política dentro del vestuario fue rebautizada como «Zidanes y Pavones», con el nombre derivado de Zidane y Francisco Pavón, producto de la cantera del club. La idea era la de fichar a una superestrella importante por año y promover a los jugadores juveniles en proyección.
A Florentino Pérez también le gustaba Francesco Totti, una estrella de talla mundial que jugaba en la AS Roma en ese momento, y trató de ficharlo para perfeccionar la escuadra galáctica, pero fue rechazado, pues el número 10 italiano se quedó por fidelidad a su club romano. Totti ha declarado en una entrevista que “los Blancos” incluso le enviaron una camiseta del número 10 con ‘Totti'» para mostrar su seriedad.
ÉXITO INICIAL
Fue un éxito inmediato durante tres temporadas, con el Real Madrid ganando la Liga en 2000-01 y 2002-03, y la UEFA Champions League en 2001-02, con Zidane anotando el gol de la victoria en la final.
Después de ganar el título de La Liga 2002-03, el Real Madrid incorporó al centrocampista inglés David Beckham del Manchester United por 35 millones de euros.
El estatus de Beckham como futbolista de talla mundial, además de su matrimonio muy publicitado con la estrella del pop Victoria Adams, hizo que el Real Madrid ganara un gran potencial publicitario en todo el mundo, especialmente en Asia.
Al promover aún más a los otros jugadores superestrellas en varias campañas de marketing en el continente, el club se convirtió en el club más rico del mundo en términos de ingresos en 2005-06.
A pesar de las expectativas de un dominio continuo en la competición nacional y europea, el club no pudo ganar ningún trofeo durante las siguientes tres temporadas. También sufrió la eliminación en la UEFA Champions League, saliendo en los cuartos de final de 2004, y en los octavos de final en 2005 y 2006. En el mismo período, Barcelona ganó títulos sucesivos de La Liga en 2005 y 2006, junto con la Champions y Liga en 2006.
